En los años de 1940’s se decretó la construcción de La Presa Miguel Alemán, también conocida como presa Temascal. Esta decisión unilateral por parte del gobierno mexicano obligó a cerca de 22 mil mazatecos a abandonar su tierras que por cientos de años sus antepasados habían trabajado.

El motivo de la construcción era para evitar inundaciones que afectaban año con año a la cuenca del Papaloapan en Oaxaca y Veracruz. Un ejemplo de esto fue la gran inundación de 1944 que afectó a Tuxtepec. Esta fue una tragedia de magnitudes catastróficas comparado con el terremoto de 1985 que afectó gravemente la Ciudad de México.
La presa también fue construida para generar electricidad para gran parte del sureste mexicano. Al construir la presa un gran lago artificial se formo, convirtiéndose en uno de los más grandes de México. Alguno de los puntos desde donde puedes disfrutar del lago artificial Miguel Alemán son San Miguel Soyaltepec (Temascal), San Pedro Ixcatlán o Cerro Quemado. Puedes checar los siguientes enlaces para saber que hacer en San Miguel Soyaltepec (Temascal), San Pedro Ixcatlán y Cerro Quemado.

Cómo llegar a Temascal
Temascal está a unos 60 km de Tuxtepec, cruzando brevemente por el estado de Veracruz. Es uno de los puntos de embarque hacia el lago Miguel Alemán y sus islas.
En auto, desde Tuxtepec
Debes entrar al Estado de Veracruz y tomar la carretera Tierra Blanca–Sayula de Alemán. Unos 15 km antes de llegar a Tierra Blanca verás letreros que indican la desviación hacia Temascal, Oaxaca.
En transporte público desde Tuxtepec
Transporte Soyaltepec cubre la ruta Temascal–Tuxtepec y viceversa, con salidas cada media hora.
Salida en Tuxtepec: a una cuadra del ADO, calle Daniel Soto esq. Ocampo. Salida en Temascal: cerca del AU, en la lavandería La Principal. También ofrecen servicio de paquetería.
En lancha, ya en Temascal
Desde Temascal se pueden contratar lanchas para recorrer el lago Miguel Alemán, visitar las compuertas de la presa y llegar a las islas de la zona, incluyendo la Isla de Soyaltepec.
El costo se negocia directamente con el lanchero y varía según el recorrido — confirma el precio antes de abordar.
