Papaloapan proviene del náhuatl ‘Papálotl’ que se traduce como río de las mariposas. Su anchura puede llegar a más de 100 metros.

En posible cruzar el río Papaloapan caminando por alguno de sus puentes de concreto pero sin duda la forma más divertida de hacerlo es a través de su puente colgante que se encuentra en el muro Boulevard o en lancha en el embarcadero Paso Real que se encuentra en el centro de la ciudad.

Embarcadero Paso Real.
Puente colgante.

Puedes contemplar la majestuosidad del río Papaloapan en cualquier punto de la ciudad. Se recomienda hacerlo en alguno de los restaurantes o cafés con vista panorámica al río.

Vista del río Papaloapan desde un restaurante.

No es recomendable bañarse o tocar el agua ya que por actividades industriales, agrícolas y por verter  agua de drenaje directo en el río se ha contaminado. Aunque si deseas refrescarte puedes hacerlo en los innumerables  arroyos, cascadas y manantiales de agua cristalina que la región de la Chinantla ofrece.